¿Me está observando?
Miro hacia atrás para ver
si hay alguien que merezca más atención que yo… claro que lo hay, pero al
volver mi mirada al frente el continúa mirándome.
¿O es mi imaginación?
Sus ojos me miran fijos
sin ningún reparo y claro, como no… me siento cohibida frente a tal mirada que
decido bajar la vista hacia mi pupitre.
-Soy Kope Strangers,
conmigo tendrán matemática, literatura y posiblemente biología.- dice con una
voz fuerte y clara.
Wooow, tranquilo amigo,
¿tres materias? ¿Tan joven y nos dará tres materias? ¿Tres materias junto a
este alto, con labios perfectos, ojos marrones muy admirables y cuerpo de
wooow, frena un poco Helena… ¿Qué estas
pensado?
-Se que son varias
materias las que compartiremos- continua – por eso desearía que nos llevemos
bien y tengamos una convivencia pacífica. ¿No les parece?
¿De dónde vendrá ese
nombre tan extravagante? ¿Será irlandés? ¿Sueco? ¿Y si es un gnomo? O quizá…
¡Un vampiro! Eso es, vivió millones de años y ahora decide dar clases…
No. Definitivamente no,
Helena. Nada de eso.
Salgo de mi nube
literaria cuando siento que Candy, ubicada al lado mío, me da un codazo.
-¿Qué?- pregunto todavía
pensando en vampiros y gnomos.
-Desearía, además de
tener una convivencia pacífica, que los alumnos me prestaran atención. ¿No
cree, señorita….? – dice el profesor.
Oh. Dios. Mío. ¿Estuve
todo este tiempo mirando al profesor con cara de “¿vampiro o gnomo?"?
Bien Helena, ¡muy bien!
-Señorita…. – Repite
Strangers.
-Helena… Helena Luxs-
digo en voz baja sintiendo como mi rostro se acalora. Mucha atención, mucha
atención sobre mí.
-Me gustaría señorita
Luxs, que prestara un poco mas de atención a la clase, ¿es mucho pedir?-
pregunta levantando una ceja.
-No para nada profesor.
Prestaré atención. – miro mi pupitre avergonzada.
La clase de Matemática
continúo normalmente sin distracciones ni nada por el estilo, y por suerte se
pasó rápido.
Al terminar la hora el
profesor pasa a retirar los trabajos, con el cual Stefan y Candy colaboraron
conmigo ya que sino no podría haber terminado.
Kope se para frente a la
clase con sus manos sobre el escritorio guardando lentamente los trabajos.
-Espero que las clases de
matemática no sean tan desastrosas como sus vidas- y antes de irse me mira
fijamente y siento como una mi piel se eriza.
¿Discúlpame? ¿Estás
insinuando algo? Repito... ¿ESTAS INSINUANDO ALGO?
No hay comentarios:
Publicar un comentario